El presente artículo ofrece un esbozo de la filosofía como fenomenología de lo in-aparente, lo que trae consigo la pregunta por el tipo de relación que se establece con el entorno y que lleva implícita una pregunta por el Ser: lo menos asegurable e inútil, pues antes que conocimiento, lo que se presentan son interrogantes, sendas inciertas, el error y con ello, la posibilidad para mayores y más agudas confrontaciones.