Sören Kierkegaard y el concepto de angustia

El profundo misterio de la inocencia es que, como ignorancia, engendra angustia. Ignorancia que contiene nada, ninguna determinación y por ende, en la inocencia, sólo la posibilidad de la libertad (vía la prohibición del Creador hacia Adán) como eso mismo: posibilidad. Kierkegaard establece que el hombre es una síntesis de lo psíquico y lo corpóreo, pero una síntesis inconcebible cuando los dos términos no son unidos a un tercero. Este tercero es el espíritu. En la inocencia el espíritu hállase en acecho, por lo que perturba continuamente la relación entre alma y cuerpo, cuya existencia ideal deben adquirirla por medio del espíritu. De no existir esta mediación el hombrfe sería animal o ángel, cualquiera de los dos extremos de la dicolomía, pero dado que no es ni lo uno ni lo otro su existencia obedece a la síntesis del espíritu.

Khaos y el Problema del Sentido

A Miguel Ángel le interesa el hombre, pero no el hombre ondulante y diverso, sino el gigante de actitudes atormentadas que alcanza el límite de lo posible. Miguel Ángel toca el cuerpo humano como un instrumento musical del que extrae continuamente los sonidos más brillantes, más graves y estridentes, cuyos dramáticos sentimientos expresará en la escultura a través del cuerpo desnudo.